La fortaleza emocional de un voluntario

 

Por. redaccion@detodopr.com

Gilberto Gandía

La fortaleza emocional y el deseo de ayudar son los factores motivadores para que más de 500 personas decidan dejarlo todo y convertirse en voluntario de la Cruz Roja Americana. Esa misma fuerza emocional es la que le permite lucir sereno ante la adversidad y tener la paciencia para escuchar el grito ciudadano que pide ayuda al momento de entrevistar, entregar filtros de agua o una caja de alimentos a una persona que lleva días, quizás semanas sin alimentarse debidamente.

Entre estos voluntarios figura Gilberto Gandía, que se inició entregando suministros y ahora es la figura principal que recibe y despacha los camiones que salen diariamente desde uno de los almacenes con alimentos y otros artículos para ayudar a las familias.

“Se me acercó una mujer para pedirme leche para su bebé, cuando se la di me sonrió, me sentí bien, ya que era la primera vez que se repartía leche. Esa satisfacción es lo que me motiva para continuar trabajando sin parar como voluntario”, dijo Gilberto llorando mientras narraba su anécdota.

Es genial saber que don Edwin Santos, de Cayey, podrá contar con iluminación en el cuarto que fue reconstruido tras perderlo todo, que doña Pilar Mendoza Torres, podrá beber agua fresca tras recibir un filtro de agua, así se expresa Gilberto de la labor que realizo durante el operativo

Para muchos voluntarios, no hay mayor satisfacción que recibir un abrazo, un beso y bendiciones de las personas, ya sea entregándole filtros de agua, un radio de manigueta, un cargador de pedales o una caja de agua.

Desde el primer día de la respuesta, la Cruz Roja ha asistido a las familias gracias a esa fortaleza emocional que se alimenta cada día al ser recibidos con aplausos.  Únete y ayuda al que más lo necesita en estos tiempos, accede cruzrojapr.net para más información o busca “Cruz Roja Puerto Rico” en las redes sociales.

La fortaleza emocional y el deseo de ayudar son los factores motivadores para que más de 500 personas decidan dejarlo todo y convertirse en voluntario de la Cruz Roja Americana. Esa misma fuerza emocional es la que le permite lucir sereno ante la adversidad y tener la paciencia para escuchar el grito ciudadano que pide ayuda al momento de entrevistar, entregar filtros de agua o una caja de alimentos a una persona que lleva días, quizás semanas sin alimentarse debidamente.

Entre estos voluntarios figura Gilberto Gandía, que se inició entregando suministros y ahora es la figura principal que recibe y despacha los camiones que salen diariamente desde uno de los almacenes con alimentos y otros artículos para ayudar a las familias.

“Se me acercó una mujer para pedirme leche para su bebé, cuando se la di me sonrió, me sentí bien, ya que era la primera vez que se repartía leche. Esa satisfacción es lo que me motiva para continuar trabajando sin parar como voluntario”, dijo Gilberto llorando mientras narraba su anécdota.

Es genial saber que don Edwin Santos, de Cayey, podrá contar con iluminación en el cuarto que fue reconstruido tras perderlo todo, que doña Pilar Mendoza Torres, podrá beber agua fresca tras recibir un filtro de agua, así se expresa Gilberto de la labor que realizo durante el operativo

Para muchos voluntarios, no hay mayor satisfacción que recibir un abrazo, un beso y bendiciones de las personas, ya sea entregándole filtros de agua, un radio de manigueta, un cargador de pedales o una caja de agua.

Desde el primer día de la respuesta, la Cruz Roja ha asistido a las familias gracias a esa fortaleza emocional que se alimenta cada día al ser recibidos con aplausos.  Únete y ayuda al que más lo necesita en estos tiempos, accede cruzrojapr.net para más información o busca “Cruz Roja Puerto Rico” en las redes sociales.

 

 

 

 
 
 
 
 
 
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